Bienestar con una prótesis removible

Una prótesis removible es un aparato dental que se puede quitar y poner cuando se quiera, por tanto, se necesita sacar de la boca para lavarlo. Este tipo de prótesis necesita un periodo de adaptación del paciente y un seguimiento regular por parte del dentista. De todas formas, hay una gran diferencia entre una prótesis parcial que tenga muchos dientes naturales en los que apoyarse y otra que tenga solo dos dientes en los que sujetarse. Si no tiene ningún diente natural, se denominan dentaduras completas. En éstas, por norma general, la superior se lleva mucho más fácilmente que la inferior.

Prótesis dentales

Adaptación

Al principio, la prótesis puede parecernos enorme, como si nos hubieran puesto un camión dentro de la boca. Esto es debido a que la lengua y la mucosa bucal, tienen una gran sensibilidad para distinguir lo que comemos, pero afortunadamente, la boca se acostumbra enseguida a las nuevas situaciones.

Puede parecernos inestable y que se mueve mucho dentro de la boca. Los músculos que participan en la masticación y en la conversación tienen que aprender inconscientemente a coordinarse y a sujetar ellos mismos la prótesis, sobre todo si ésta es completa. Sería similar a aprender a andar en bicicleta. Si tenemos una completa inferior, los labios y las mejillas tienen que ayudar a sujetarla, de forma que si masticamos por un lado, los músculos impiden que la prótesis se levante por el otro lado.

En cuanto a la pronunciación, hablando unas horas con la familia, o leyendo en voz alta, se corrige normalmente enseguida cualquier defecto.

Si usted tiene dificultad para alimentarse o hablar correctamente no dude en indicárnoslo y haremos lo necesario para que usted lleve la prótesis confortablemente.

Retoques

La prótesis puede producir al principio alguna irritación o enrojecimiento que desaparece al cabo de unos días. Pero si produce una rozadura o incluso  una llaga, con la molestia que eso conlleva, hay que rebajar el aparato justo en esa zona, aliviándose los síntomas enseguida. Esto ocurre porque debemos adaptar la prótesis a la boca en movimiento.

Por eso hay veces en las que no hay que retocar la prótesis o sólo hay que retocarla muy levemente, sobre todo en aparatos con muchos dientes de apoyo. Otras veces, especialmente en dentaduras completas, el paciente debe acudir varias veces a la consulta hasta encontrarse a gusto con dicha prótesis.

De todas formas el paciente tiene que asumir que una prótesis removible tiene sus pequeños inconvenientes y que hay otras alternativas, como son las prótesis fijas sobre dientes tallados (coronas y puentes) o la prótesis sobre implantes, que puede ser fija o también removible pero con una gran estabilidad.

Mantenimiento

Hay que limpiar la prótesis sacándola de la boca tres veces al día después de cada comida a la vez que se cepillan los dientes naturales y las encías, tanto las que rodean a estos dientes como en las que se apoya el aparato. Se utilizan cepillos especiales para prótesis, que son mayores y más fuertes que los cepillos dentales. De todas formas, si estamos fuera de casa o en el trabajo, podemos utilizar el cepillo dental tanto para el aparato como para los dientes naturales.

Una vez al día, normalmente por la mañana después de desayunar, mientras nos duchamos por ejemplo, debemos poner el aparato en un vaso con agua, sólo hasta que lo cubra justamente, y añadimos una pastilla efervescente especial para limpiar la prótesis en profundidad.

Si el aparato es pequeño, se puede utilizar media pastilla. Estas se utilizan ya que las prótesis llevan resina que es porosa, y a pesar del cepillado, si no utilizamos las pastillas, terminan con placa bacteriana incrustada en ellas.

Las prótesis removibles deben llevarse tanto de día como de noche.

Algunas personas prefieren dormir sin ellas, entonces deben limpiarla con la pastilla efervescente y dejarla seca en una caja especial para ello que le daremos en la clínica. De todas formas hay casos en los que es imprescindible que la lleven toda la noche, por ejemplo en personas bruxistas o apretadoras que tienen pocos dientes naturales y que sin aparato, sobrecargan dichos dientes naturales que pueden perderse con el tiempo, por fractura o por movilidad exagerada.

Estas prótesis removibles se van desgastando con el tiempo, más si la persona es bruxista. Además con el paso de los años, la morfología de sus maxilares va cambiando y la encía y el hueso se van modificando. Por eso es muy importante que visite nuestra consulta una vez al año para su revisión, tanto de la prótesis como de los dientes naturales en los que se apoya.

Para que el aparato se mantenga ajustado a la encía, es conveniente, al cabo de unos años, hacer un rebase o relleno para que se adapte a esa encía en evolución. Esto se debe, a que, en la zona donde se apoya el aparato, al no haber dientes naturales, el hueso y por lo tanto la encía van disminuyendo de altura y de anchura.