Implantes inmediatos post-extracción

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Los implantes dentales inmediatos permiten hacer en una misma sesión la extracción del diente y su raíz, la inserción del implante y la conexión de un diente provisional al implante. Eso sería lo ideal tanto para el dentista como para el paciente, pero la mayoría de las veces es muy arriesgada, pudiéndose exponer el implante o incluso fracasar.

En nuestra clínica dental en Donostia te informaremos sobre las indicaciones de este tipo de implante y el plan del tratamiento a seguir.

Indicaciones

Fundamentalmente cuando el diente para extraer no ha tenido infección, lo que no es muy frecuente. Puede ser el caso de una fractura coronal, en la que la raíz ha quedado íntegra.

Además, las paredes óseas que rodean a la raíz deben estar en perfecto estado y no haber perdido altura ósea. Es importante que la pared vestibular o externa y su encía sean gruesas.

Normalmente se hace en dientes anteriores, es decir, incisivos, caninos o premolares. Los molares soportan demasiada carga para esta técnica. Para un implante inmediato, además de que el hueso debe estar en muy buenas condiciones, tanto la extracción del diente como la colocación del implante requieren unas condiciones especiales.

Extracción atraumática del diente

Al extraer la raíz, hay que preservar la integridad de las paredes óseas que la rodean. Para ello hay que evitar apoyarse en el hueso interproximal, que es el que limita con el diente adyacente.

Así se mantiene la papila o encía triangular que hay entre dos dientes seguidos. Si se pierde dicha encía papilar, se producen unos pequeños huecos oscuros o troneras entre los dientes, que, si son los anteriores superiores, pueden tener cierta repercusión estética dependiendo si al sonreír se enseña las encías o no.  Si es una pieza de dos o más raíces se secciona la pieza para extraer las raíces de una en una y preservar así el hueso que las separa.

Técnica Quirúrgica

En los dientes anteriores, el acceso al tornillo que une la corona al implante es preferible que sea por detrás, es decir, por palatino. Para ello cuando se coloca el implante en el hueco dejado por la raíz, hay que apoyarlo en la pared posterior o palatina, dejando así un hueco o gap anterior que debe ser de 2 o más mm.

Este hueco anterior se rellena de hueso artificial de soporte como el Bio-Oss mezclado con factores de crecimiento. Así, en la osteointegración, cuando el hueso anterior retrocede, tiene un cierto grosor que impide que el implante se exponga.

La profundidad a la que se pone el implante post-extracción es de 2 mm. con respecto a la línea amelo-cementaria o límite entre la raíz y la corona de los dientes adyacentes. Si la superficie del implante está toda grabada, se pone a 4 mm.

Técnica con injerto óseo de paladar

En la técnica descrita anteriormente, la pared ántero-externa o vestibular del hueco que ha dejado el diente tras la extracción, estaba íntegra. Cuando la pared externa a la raíz que hemos extraído o pared vestibular está destruida, en ocasiones se puede hacer un injerto óseo del paladar. Esta pared externa ha podido ser destruida por una infección crónica, o por un traumatismo.

En el caso que exponemos, el segundo premolar superior izquierdo o pieza 25, ha tenido que ser extraído por una fractura vertical. Se extrae un cilindro óseo del paladar, de la zona posterior a los incisivos centrales superiores y se introduce en el alveolo o hueco que ha dejado la raíz. También se introduce el implante.

Los pasos son los siguientes: 

  • Se introduce la fresa de 4,5 mm de diámetro en el alveolo para darle forma cilíndrica. Se hace en la dirección que nos convenga para la posición del nuevo diente de cerámica.
  • Con una fresa trefina de 5 mm de diámetro, es decir, justo algo mayor que el del alveolo, se saca un bloque cilíndrico de hueso del paladar.
  • Introducimos el cilindro óseo en la parte externa o vestibular del alveolo y queda impactado, fijo.
  • Por la parte interna o palatina en la que queremos poner el implante, introducimos una fresa de 3mm de diámetro, en la dirección e inclinación que queremos que se quede luego el implante.
  • Se introduce el implante y se cierra sin que las encías estén a demasiada tensión. El implante se carga dos meses después.

Clasificación de los implantes con respecto al tiempo transcurrido desde la extracción dental

Tipo I o inmediato

Se pone en el momento de la extracción. Es lo que se ha descrito en los párrafos anteriores.

Tipo II o precoz

También llamado temprano, se coloca entre 4 y 8 semanas tras la extracción. Así se forma encía cicatricial que cierra el alveolo o hueco que deja la raíz, y si entonces ponemos el implante con relleno óseo, lo podemos cerrar todo con dicha encía cicatricial. El hueco en el que se trabaja es el mismo que en el implante inmediato, ya que todavía no se ha reabsorbido el hueso.

Tipo III

Se coloca entre 12 y 16 semanas tras la extracción. Es el momento en el que normalmente se ponen los implantes debido a que es más seguro el buen resultado. Ya se ha reabsorbido el hueso para entonces y a partir de este momento se mantiene estable con respecto al implante. No va a haber modificación de la altura ósea y por lo tanto gingival.

Tipo IV o tardío

Es cuando se espera 6 meses o más tras la extracción. Se aplica cuando al extraer, alguna de las paredes óseas estaba destruida y se ha hecho regeneración.

Para decidir el momento de colocar el implante, hay que conocer con precisión el estado del hueso antes de la extracción dentaria. Hoy en día, si se pierde encía tras la colocación de un implante, se puede rellenar con cerámica rosa del mismo tono de la encía, unida a la cerámica blanca de la corona dental que va sobre el implante.