La férula de descarga. Función y utilización

ferula bruxismo

El bruxismo consiste en apretar y rechinar involuntariamente los dientes. Aparte del desgaste de las piezas dentales, suele provocar otras dolencias, ya que la musculatura se queda dolorida de estar apretando y es muy frecuente tener cefaleas o dolor de cabeza y cuello, dolores en los dientes, dolores articulares que se confunden con dolores de oído, etc.

Concretamente, la patología de la ATM, o articulación temporomandibular (la que une la mandíbula con el cráneo), es una de las consecuencias más frecuentes. Esta articulación está justo delante de la oreja y se confunde a veces con molestia o dolor de oído.

La articulación puede molestar espontáneamente, sobre todo al despertarse por la mañana, y también al apretar con el dedo delante del oído o al abrir o cerrar la boca.

El diagnóstico precoz del bruxismo es relevante, ya que cuanto antes tratemos al paciente, menos desgastará sus dientes y articulaciones, y menos dolores tendrá.

Hay que tener en cuenta que el bruxismo se acentúa con el estrés y la ansiedad o tensión emocional y, a veces, la primera manifestación de molestias en la ATM se da en periodos complicados como exámenes, sobrecarga de trabajo, problemas familiares etc.

Otras veces simplemente la persona es bruxista y llega un momento en el que se manifiestan los problemas dolorosos, o de apertura o cierre de la articulación.

Desde el punto de vista dental, existe un tratamiento conservador muy eficaz para el bruxismo: las férulas de descarga.

El tratamiento del bruxismo y la patología de la ATM, cuando la patología es tan intensa que ni siquiera mejora con la férula de descarga, puede requerir de la colaboración de varios especialistas, como dentistas, fisioterapeutas, neurólogos, y psicólogos.

¿Cómo es la férula de descarga?

Son férulas personalizadas, fabricadas a medida en material acrílico y se utilizan solo por la noche, mientras se duerme.

Es transparente, de un grosor de 2 o 3 milímetros y se coloca en una de las dos arcadas dentales, generalmente en la superior, para de evitar que los dientes entren en contacto entre sí.

De esta forma, al bruxar o rechinar los dientes, en vez de desgastarse el esmalte, se degasta poco a poco la resina de la férula, con lo que nuestros dientes quedan protegidos.

Además, al apretar los dientes, apretamos también la mandíbula contra el cráneo, es decir, hacemos sufrir la articulación témporo-mandibular o ATM. Al llevar la férula entre los dientes, la mandíbula no se empotra contra el cráneo. Se descarga la articulación, haciendo que ésta no se comprima ni desgaste. En el caso de que la ATM esté ya lesionada, la férula hace que al bruxar por la noche, no duela.

¿Para qué sirve la férula de descarga?

Las férulas son ideales para evitar el desgaste de los dientes, proteger la articulación y relajar la musculatura. Además, ofrece buenos resultados desde el primer día, evitando dolores asociados en los dientes o la cabeza.

También permite la colocación de la articulación temporomandibular en su posición normal.

En conjunto, todo esto nos ayuda a dormir más y descansar mejor.

Cuidados de la férula de descarga

Hay que tener cuidado con la colocación de la férula de descarga. Debe ponerse suavemente agarrándola con los dedos y asegurarse de que está bien colocada antes de morderla.

Se quita tirando de ambos lados y después hay que lavarla pasándola por el agua del grifo, y dejándola unos minutos en un vaso con agua y media pastilla efervescente de las que se utilizan para limpiar todo tipo de aparatos dentales y de ortodoncia.

Luego se guarda en su caja especial de plástico que tiene unos agujeritos que dejan pasar el aire, y secan la férula. Es importante limpiarla correctamente ya que, si no, puede causar mal sabor en la boca.

En nuestra Clínica Dental de San Sebastián recomendamos al levantarse de la cama, ir al baño y dejar la férula limpiándose con la pastilla mientras desayunamos o nos duchamos. Luego es interesante dejarla en su cajita, en la mesilla al lado de la cama, de forma que si nos acostamos y se nos ha olvidado ponernos la férula, cuando nos acordemos, la tenemos ya a mano.

La inmensa mayoría de los pacientes se acostumbran en menos de una semana y se habitúan a llevarla cada noche ya que se dan cuenta la protección que da a sus dientes y su ATM.