periimplantitis-implante

¿Te imaginas que un arquitecto empezase a construir una casa sin haber estudiado el terreno, es decir, la dureza, homogeneidad y pendiente, y sin haber terminado de diseñar los planos? Todo proceso complejo requiere una planificación previa para poder realizarse con éxito. Por eso, en nuestra clínica siempre realizamos un estudio minucioso con escáner antes de colocar un implante dental.

Así, si vemos que el paciente tiene una enfermedad periodontal, primero sanamos los tejidos y después procedemos a colocar el implante. Sin embargo, los tejidos que rodean al implante también pueden inflamarse una vez este se haya integrado en el hueso, e incluso pueden llegar a provocar su rechazo.

Te contamos qué son las enfermedades periimplantarias y cómo puedes evitar desarrollarlas para que tu implante se mantenga en buenas condiciones durante todo el tiempo posible.

¿Qué son las enfermedades periimplantarias?

Hablamos de enfermedades periimplantarias cuando la placa dental se acumula en torno a los tejidos que rodean un implante y provoca que estos se deterioren progresivamente. Podemos encontrarnos con dos fases:

Mucositis: es el estado inicial de la enfermedad periimplantaria. En esta fase, las encías comienzan a inflamarse y a enrojecerse y la infección le provocará molestias al paciente cuando se cepille los dientes.
Periimplantitis: es el estado más avanzado de esta patología oral. La periimplantitis actúa de forma similar a la piorrea: cuando la infección avanza, destruye poco a poco los tejidos que soportan el implante dental.

La pérdida de hueso hace posible reconocer fácilmente esta enfermedad: en los casos de periimplantitis avanzada, la encía se retrae y puede verse el implante asomando por debajo de la corona dental.

Para tratar las patologías periimplantarias, en ocasiones es necesario extraer primero el implante dental. Después, podemos proceder a eliminar por completo las bacterias que habían generado la infección y, si es necesario, regenerar el hueso y los tejidos dañados. Luego podremos poner un nuevo implante, normalmente más ancho, aunque a veces, si no hay hueso suficiente, se puede poner un implante más estrecho y quizás más largo.

¿Cómo se puede prevenir la periimplantitis?

Lo más importante para conservar en buen estado tus implantes y que cumplan sus funciones durante muchos años, es mantener diariamente una buena higiene dental. Debes cuidar tus implantes igual que cuidas el resto de dientes. Para ello:

● Cepíllate los dientes todos los días después de cada comida.
● Utiliza complementos como los cepillos interdentales de silicona (soft-picks) para llegar bien a todos los rincones y retirar por completo los restos de alimentos.
● Acude al dentista, al menos una o dos veces al año, para realizarte una limpieza dental profesional y evitar la acumulación de sarro.
Evita el tabaco, pues ralentiza la cicatrización de los tejidos y puede llegar a provocar el rechazo del implante.

También es muy importante que el implante lo coloque un profesional cualificado. El Dr. JM Arizala, es especialista en implantes dentales y miembro del International Team for Implantology (ITI), una de las mayores organizaciones académicas dedicada a la investigación en implantología.

Visita nuestra clínica dental en Donostia si tienes algún problema con tus implantes dentales o si quieres colocarte uno para reemplazar un diente perdido. ¡Te esperamos!